Terminó el mundial y por tercera vez consecutiva el alemán
Sebastian Vettel ha sido el piloto que mas puntos ha metido en el saco al
termino de sus veinte carreras; sin embargo la temporada realizada por Fernando
Alonso, tal y como él mismo ha declarado, está entre las mejores de su carrera
como piloto de formula uno. Y ojalá que se repita el próximo año ya no solo
pensando en el campeonato sino en lo que nos ha hecho disfrutar a entendidos y neófitos
durante el recorrido de todo este.
La carrera se presentó con agua, tal y como querían la mayoría de
aficionados e incluso él mismo. Con agua, los factores externos serían más y
las posibilidades de enjugar los trece puntos de ventaja que le sacaba el
alemán al inicio de la carrera, serían más altas. Y así fue; nada más dar
comienzo la prueba y durante el trascurso de las primeras eses, Senna embistió a
Vettel y le hizo trompear relegándolo a la última posición. El pontón trasero
del alemán abierto y con los escapes al aire, parecía dar por sentenciado el
campeonato pues Alonso que había salido séptimo, pronto se colocó en posiciones
de podio, requisito indispensable para poder optar al titulo este año.
Sueños al aire, pues lejos de abandonar, el monoplaza del
alemán parecía imperturbable ante los daños sufridos y poco después, su piloto comenzaba
a remontar posiciones hasta colocarse a tiro del ansiado titulo. Fueron varias
las veces que el español soñó con alzarse con el campeonato e incluso cada vez
que se le complicaban las cosas, el agua volvía a aparecer y con ella volvían
las esperanzas. Hülkenberg que había logrado dar caza al español y que se
perfilaba como autentico protagonista de la prueba, acabó tocando a Hamilton
provocando el abandono del inglés y la perdida de tres posiciones por su parte.
Solo quedaba Button por delante de Alonso, pero a esas
alturas ya era inalcanzable sin que un safety recortara la distancia que les
separaba. Siendo segundo, Vettel debería
acabar octavo o peor y esa era la posición que ocupaba, pero delante tenía a un
Toro Rosso y a su compatriota Schumacher. Ninguno de los dos puso resistencia y
acabaron cediendo la posición al futuro campeón.
Y el safety salió, pero solo para dar el banderazo
final con los monoplazas a la vista en su espejo retrovisor. Felipe Massa que
volvió a ejercer de magnifico escudero, acabó tercero. Los dos pilotos de Ferrari
acompañaron al ganador en el cajón, algo que alivió la derrota y en parte la frustración
del equipo por la perdida de este campeonato.